Historia de la depilación

Antes de que se desarrollaran las modernas tecnologías de la depilación (como la depilación láser o la depilación por electrólisis) ya existían distintos métodos a disposición de las mujeres que desearan quitarse el vello de distintas zonas del cuerpo. De hecho, la historia de la depilación se remonta a la época del hombre de Neanderthal. Por aquel entonces, hombres y mujeres hacían uso de piedras y otros elementos filosos para quitarse el pelo y para impedir que los excesos de cabello los hicieran más vulnerables frente a animales depredadores. Al mismo tiempo, los hombres primitivos habrían hallado en la depilación una cura natural contra las pestes, dado que los habitantes con menos cantidad de pelo parecían verse menos afectados por ciertas enfermedades. Los hombres se afeitaban con varillas y ramas. En algunos sitios también se hallaron instrumentos similares a las pinzas de depilar. El afeitado y depilación del rostro era muy importante para las civilizaciones egipcias, griegas y para otras culturas que conquistaban pueblos lejanos.

Uno de los primeros métodos depilatorios data de los años 4.000 a 3.000 a.C. Se trata de la depilación con azúcar, un método casero ideado por los egipcios. Las culturas arábigas rápidamente adoptaron este método y lo llevaron a los países asiáticos.

A mediados del siglo XV, en los tiempos de la Reina Elizabeth, las mujeres removían los cabellos de la parte alta de la frente con técnicas de depilación. Durante la época de la ilustración, en distintos países europeos se implementaron métodos rápidos que incluían componentes cáusticos (que quemaban los pelos) como piedra caliza y caparazones.

En Norteamérica, durante el siglo XVIII, las mujeres utilizaban lejía cáustica para eliminar el pelo por completo. Los hombres, en cambio, removían sus vellos faciales uno por uno con la ayuda de unas pinzas.

En 1762, un francés inventó la primera cuchilla de afeitar.

En los Estados Unidos, hacia mediados del siglo XIX ya se comercializaban los polvos depilatorios.

A fines de 1800s, unos físicos dieron con un método para terminar de raíz con los pelos utilizando agujas especiales y ácido sulfúrico.

En el año 1903 se daban a conocer las primeras cuchillas de afeitar desechables, que eran para hombres.

En 1931 hicieron su aparición las primeras afeitadoras eléctricas.

La cera depilatoria clásica apareció en la década de 1960. Las primeras maquinillas de afeitar para mujeres aparecieron en 1975. En los años 80s, las ceras depilatorias en caliente se plantearon como una de las principales alternativas a la depilación femenina. De allí en adelante, los métodos de depilación láser ganaron en popularidad al comercializar las depilaciones definitivas.