Depilación Láser

La Depilación láser se basa en la destrucción de los folículos (fuentes de crecimiento del pelo) que están en la etapa activa de su crecimiento. La energía láser pasa la superficie de la piel y es absorbida por el pigmento que está depositado en el folículo. Durante el procedimiento, el láser se pulsa por una fracción de segundo, lo suficiente para calentar el pelo e impedir significativamente la habilidad del folículo para volver a crecer. Durante la etapa de crecimiento, el pelo tiene abundante melanina (pigmento que le da color), por lo que es más afectado por el láser.

Los pacientes interesados en realizarse depilación con láser deben consultar al dermatólogo para analizar:

  • Tipo de piel
  • Color, grosor y ubicación del pelo
  • Bronceado.
  • Métodos previos de depilación
  • Historia médica, incluyendo enfermedades ováricas o de tiroides, medicamentos, herpes.
  • Tatuajes o lunares en la zona a tratar.
  • Luego de este análisis, se puede establecer cuál será el tratamiento láser adecuado para el paciente. El profesional siempre debe aclarar la posibilidad de que haya un nuevo crecimiento del vello y si el tratamiento puede dar resultados permanentes o definitivos, así como la necesidad de múltiples sesiones para mejores resultados.

    Recomendaciones

  • Antes del tratamiento, se aconseja a los pacientes que eviten la exposición al sol y las cremas auto bronceantes. Se recomienda la utilización de protectores solares con un filtro mayor a 15 SPF los días anteriores al tratamiento con láser para evitar el bronceado de la piel.
  • Es indispensable no utilizar cera ni aplicar electrólisis en la zona a tratar antes de la aplicación de láser, aunque está permitido afeitarse hasta uno o dos días antes del tratamiento, o utilizar cremas depilatorias.
  • Como prevención, se puede comenzar a tomar una medicación antiviral oral el día anterior al tratamiento para reducir las posibilidades de aparición de herpes o infecciones. De la misma manera, el médico puede prescribir un antibiótico oral si se va a tratar la piel nasal o perianal.
  • El día del tratamiento, el área debería estar limpia y libre de cosméticos. Se puede aplicar una crema anestésica. La mayoría de los láseres poseen un dispositivo que enfría la piel en forma de gel, spray o agua helada, lo cual reduce la disconformidad del paciente. Este dispositivo debería proteger a la piel de un calor excesivo y de un potencial oscurecimiento o emblanquecimiento.
  • Todas las personas presentes en la sala deben utilizar protección ocular durante la intervención láser.
  • En general, se necesitan tres o más tratamientos en cada zona para lograr una reducción permanente del crecimiento de vello. El pelo más oscuro responde mejor a la técnica láser, mientras que el pelo más claro es menos receptivo. Se pueden utilizar medicinas tópicas para aumentar la receptividad del pelo claro.

    Los pulsos de láser se sienten como el golpe de una bandita elástica o como pinchazos en la piel. Idealmente, la respuesta inmediata es la vaporización de cada pelo en su parte exterior. En breves minutos, aparece enrojecimiento e hinchazón alrededor de los folículos pilosos. Se puede aplicar hielo en la piel luego del tratamiento y algún antinflamatorio antes o después del mismo. Se pide a los pacientes que eviten la exposición solar luego del tratamiento, y se permite el uso de cosméticos sobre la piel tratada.

    Las sesiones se repiten cada cuatro u ocho semanas. El pelo que vuelve a crecer tiende a ser mas claro y con una textura más fina.

    La depilación láser debe ser practicada por un medico matriculado, bajo supervisión directa de un dermatólogo, especializado en el tratamiento médico, quirúrgico y cosmético del pelo.