Vello excesivo (Hirsutismo)

La presencia de vello en el cuerpo es una característica habitual tanto en hombres como en mujeres. La principal diferencia entre los sexos, en referencia a la cantidad de pelo, está relacionada con el grosor y con la tonalidad del pelo en distintas zonas del cuerpo. En las mujeres, es habitual la presencia de vello en las piernas, en los brazos y en el rostro. Sin embargo y a diferencia de lo que le ocurre a los hombres, el vello de las mujeres en esas zonas del cuerpo (piernas, brazos y rostro) suele ser fino y delgado. En algunos casos, algunas mujeres tienen más vello y éste es más grueso de lo normal en estas zonas del cuerpo.

La presencia de vello excesivo en las mujeres recibe el nombre de hirsutismo. Los primeros síntomas del hirsutismo se presentan durante la pubertad, aunque ciertas formas de esta patología pueden presentarse a cualquier edad.

La principal característica del hirsutismo es el crecimiento de vello grueso y oscuro en algunas zonas del cuerpo en las que normalmente no lo habría, como por ejemplo en la cara, pecho, abdomen o espalda. El hirsutismo es una condición que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres de la población mundial.

Las causas del hirsutismo están asociadas a una producción anormalmente elevada de hormonas masculinas (andrógenos). Está comprobado que algunas afecciones pueden elevar el nivel de andrógenos. Algunas de las afecciones más comunes son el Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP), la enfermedad de Cushing (afección que suele venir acompañada por la fatiga muscular y por el aumento de peso). Por otra parte, en las mujeres obesas, existe un mayor índice de híperandrogenismo. La presencia de tumores en los ovarios, en la glándula pituitaria y en las glándulas adrenales también puede desencadenar una inusual actividad en los folículos pilosos de distintas zonas del cuerpo. Por otra parte, varios estudios científicos han dado muestras que llevarían a confirmar que el hirsutismo puede llegar a ser hereditario. El vello excesivo suele ser más común en las mujeres mediterráneas o en aquellas que tienen una ascendencia asiática.

Entre los tratamientos más utilizados contra el hirsutismo se cuenta la terapia de anti-andrógenos, la depilación por electrólisis y la depilación láser.

La terapia de anti-andrógenos es administrada por vía oral, a través de medicamentos que inhiben la acción de los andrógenos en el cuerpo de la mujer. Su acción puede llevar varios meses y suelen venir acompañados por algunos efectos secundarios indeseados como el sangrado entre períodos menstruales y dolores de cabeza.

La depilación por electrólisis es el único sistema de depilación definitivo totalmente garantizado. Para el tratamiento del hirsutismo está especialmente recomendado. Puede llevar tiempo y dinero, pero ofrece excelentes resultados.

Por otra parte, la depilación láser ofrece un buen índice de reducción de la cantidad de vello total, pero no garantiza resultados permanentes en toda la zona depilada, pero sí conseguirá eliminar gran parte del bello de forma definitiva.

Los métodos de depilación más difundidos, como la cera depilatoria, el afeitado o las cremas depilatorias, pueden resultar medianamente efectivos, pero en mujeres con hirsutismo crearán excesiva irritación y dolor.