Depilación en el embarazo

El embarazo es una época en el que el cuerpo de la mujer sufre todo tipo de cambios hormonales. El crecimiento del bebé desencadena incrementos en la producción de hormonas, lo que a su vez se traduce en una mayor cantidad de vello en distintas zonas del cuerpo de la futura madre. Las piernas y las axilas son las zonas que muestran un mayor crecimiento de pelo durante los meses del embarazo. Además, en muchos casos, durante el embarazo empieza a crecer pelo en algunas partes del cuerpo de la mujer en las que antes no lo había. La barriga y los senos son dos de las zonas más habituales. Aquellas mujeres que deciden no depilarse estas zonas verán que después del parto, este pelo desaparece de forma natural.

Además de la aparición de vello en nuevas partes de su cuerpo, el crecimiento de la barriga crea muchos problemas e incomodidades para aquellas mujeres embarazadas que desean depilarse ellas mismas. Aquellas que estaban acostumbradas a depilarse ellas mismas se darán cuenta que ahora deben colocarse en posiciones extrañas para poder depilarse con facilidad. Este factor determinará en gran parte los métodos de depilación que luego elegirán. En muchos casos, será necesaria la ayuda de otra persona.

Durante el embarazo, la piel de la mujer puede mostrarse excesivamente sensible, por lo que algunos métodos que antes no resultaban demasiado dolorosos podrían llegar a ser muy dolorosos durante el embarazo.

Antes de poner en marcha cualquier tratamiento de depilación durante el embarazo, debemos saber que algunos métodos no han sido debidamente testados y podrían influir en la salud del bebé, por lo que lo más prudente —a fin de evitar riesgos innecesarios— sería evitarlos o seguir las recomendaciones que dé el ginecólogo.

Métodos recomendados para la depilación en el embarazo

  • Cera depilatoria: La utilización de cera depilatoria durante el embarazo puede resultar un poco más dolorosa que en otros momentos, pero el uso de la cera caliente o de las bandas de cera fría no supone riesgo alguno para el bebé. Las mujeres que tienen una piel muy sensible seguramente preferirán otros métodos. Esta alternativa ofrece resultados efectivos durante varias semanas.
  • Afeitado: El afeitado es una de las opciones más rápidas y seguras durante el embarazo. Puede que sea necesario pedir ayuda a una amiga o a la pareja para facilitar el acceso a distintas zonas del cuerpo. Se recomienda que para suavizar la piel, se utilicen distintas cremas hidratantes.
  • Métodos no recomendados para la depilación en el embarazo

  • Electrólisis: La depilación por electrólisis es un método depilatorio del que aún no hay evidencia científica que garantice la seguridad de este tipo de tratamiento (para el bebé) durante el embarazo. Por ello, lo más prudente sería evitarlo. Las mujeres embarazadas deben saber que la depilación galvánica y la depilación por electrólisis de zonas como la panza y los senos pueden provocar daños al feto.
  • Depilación láser: Al igual que sucede con la depilación por electrólisis, la depilación láser no ha sido debidamente probada en mujeres embarazadas. Se desconocen los riesgos que puede suponer la depilación láser para la salud de un bebé en gestación. Lo más seguro es evitar este método durante este período en cuestión (especialmente durante los tres últimos meses).
  • Cremas depilatorias: No existe evidencia clara sobre los riesgos que hay de usar cremas depilatorias durante el embarazo. Algunos componentes activos presentes en estos productos, como el sulfato de bario o el tioglicolato de calcio, pueden resultar peligrosos para el bebé, por lo que lo mejor será evitar usar cualquier crema depilatoria.