Depilación con cuchilla

La depilación con cuchilla es el método más simple, seguro y barato de depilación. Gran parte de las mujeres lo encuentra psicológicamente aceptable para piernas y axilas, pero se rehúsan a utilizarlo en la cara, por las connotaciones masculinas.

Es un método agresivo para la piel y tiene una duración muy corta, de uno a dos días.

Contrario a la creencia popular, la depilación con cuchilla no cambia la textura ni el color o el monto de crecimiento del pelo. Sin embargo, aunque remueve todo el vello, el proceso es seguido inmediatamente por un nuevo crecimiento. Como la cuchilla corta el pelo por el lado más grueso, el crecimiento del vello nuevo produce una especie de sombra.

Es conveniente antes de efectuar la depilación con cuchilla exfoliar la piel para quitar las células muertas y extraer vellos encarnados.

Utilizar este método sólo con la piel húmeda, de preferencia con espuma, gel o jabón especial para el rasurado, realizar el movimiento en la dirección en la que los pelos crecen, con el objetivo de generar menos irritación y cortes. Para quienes recién comienzan, es una buena forma de evitar cortaduras y resultados desparejos.

Es importante, siempre, usar una cuchilla limpia con una hoja afilada. Y es recomendable hidratar la piel luego del rasurado.