Depilación con crema

La depilación con crema es un método mediante el cual el pelo es desintegrado en forma química. Estas cremas, no evitan que el vello vuelva a crecer.

Las cremas depilatorias actúan desintegrando la queratina del pelo, lo que convierte el vello superficial en una masa gelatinosa, que luego se quita con agua. Como estos agentes disuelven proteínas, también afectan a la piel y pueden irritarla si se deja la crema demasiado tiempo.

Hay dos tipos de cremas depilatorias:

  • Cremas con Sulfuro: son más efectivas, pero el aroma de la crema es desagradable y son muy irritantes para la piel.
  • Crema con thioglycolate: necesitan más tiempo de acción sobre la piel, pero tienen un aroma más placentero y no irritan tanto la piel.

Este método no presenta dolor, excepto que el usuario tenga alguna reacción alérgica, por lo cual se debe efectuar una pequeña prueba en una parte de la piel para descartar la alergia, antes de extender el uso del producto.

El precio es moderado, aunque existen técnicas más económicas. Los efectos tienen una duración razonable de hasta una semana. Sin embargo, para conseguir el efecto deseado, la crema debe ser aplicada una vez por semana sí o sí. Es posible que no tenga un resultado tan efectivo en personas con vello grueso.

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) la depilación con crema no debe aplicarse en cejas, o cerca de los ojos ni en piel inflamada o cortada. Además, el organismo asegura haber recibido reportes de quemaduras, ampollas, ardor, y piel pelada asociada a cremas depilatorias y otros tipos de removedores cosméticos de pelo.

Siempre es imprescindible leer las instrucciones y precauciones del producto.